¿Qué son las participaciones preferentes?

Las participaciones preferentes se definen como un producto financiero altamente complejo y difícil por tanto de comprender por una persona carente de conocimientos en el mundo financiero. Si tu historial de inversiones se limita al típico plazo fijo, las preferentes no son para ti.

Sin embargo, estas participaciones fueron ofrecidas a un gran número de personas en nuestro país bajo sin ningún tipo de conocimiento financiero con la apariencia de ser un producto muy rentable y beneficioso para el cliente, sin que el producto tuviese, en principio, ningún tipo de perjuicio o desventaja. La inversión no corría peligro de perderse.

Ahora bien, el tiempo ha demostrado que este producto es altamente complicado de comprender para el consumidor normal, por lo que hace que se requieran conocimientos financieros importantes para entender el alcance y significado real de las participaciones preferentes.

Los bancos y entidades financieras, pese a ello, vendieron este complicado producto a miles de ahorradores, muchos de ellos jubilados, sin que se les explicase el significado real del producto que compraban.

Venta de un producto que se realizó, en ocasiones, por el personal del banco sobre la premisa de una larga relación de confianza entre el cliente y el director o empleado de banca, quienes aseguraron a los clientes que era un producto similar al plazo fijo (como así coinciden la gran mayoría de testimonios de afectados por preferentes).

Como se ha podido demostrar tiempo después, las participaciones preferentes suponen que el inversor no tenga – por ejemplo- derecho a voto en las Juntas de las empresas en las que tiene participaciones, por lo que son socios pero sin posibilidad de intervenir en las decisiones que afectan a su propia inversión. Otra característica de las participaciones preferentes es que carecen de vencimiento, es decir, son a perpetuidad (salvo que se reserve el derecho a los cinco años de cancelación bajo una serie de condiciones) o se establece un plazo de vencimiento imposible: 31 de diciembre de 9.999 (increíble, ¿verdad?).

¿Dónde cotizan las participaciones preferentes?

Otra de las peculiaridades de las participaciones preferentes – tal y como señala la propia CNMV – es que no cotizan en Bolsa, es decir, su negociación se efectúa a través de un mercado organizado, que, en la gran mayoría de los casos, queda en manos de los propios bancos, los encargados de venderles y pagar una remuneración o interés por éstas.

De igual modo, los inversores pueden perder parte de la inversión efectuada en participaciones preferentes dependiendo de las condiciones existentes en el mercado negociador; si dejan de comprarse participaciones preferentes de una determinada empresa, el banco reducirá los intereses que puede pagar por ellas y la inversión, al final, acaba por reducirse, haciendo que el ahorrador pierda parte de sus ahorros. Justo lo que no quería al comprar preferentes.

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¿Cuál es la rentabilidad de las participaciones preferentes?

La rentabilidad de este producto financiero se divide en dos periodos: el primero de ellos consiste en una remuneración fija – donde los clientes o suscriptores aprecian una rentabilidad real por la compra del producto – y, un segundo periodo, posterior, que se produce durante el tiempo restante de la vida del producto se trata de una remuneración variable. Esta remuneración variable se encuentra íntimamente ligada a la obtención por parte de la sociedad o entidad de beneficios susceptibles de distribución así como a la transmisión, negociación y expedición de nuevas participaciones preferentes.

¿Qué sucede en caso de insolvencia del emisor?

En caso de insolvencia de la sociedad emisora, la recuperación de la inversión efectuada en participaciones preferentes no tienen un lugar preferente de cobro sino que muy al contrario. Pese al nombre de este producto, la realidad es que en caso de quiebra de la empresa que emite las preferentes, el preferentista será de los últimos en poder recuperar su dinero, lo que hace que en la práctica sea casi imposible recuperar la inversión.

Tanto es así que, en caso de quiebra de la empresa, el preferentista sería el último en cobrar, incluso por detrás de los acreedores comunes, entre los que muy posiblemente se encontrase el propio banco que vendió las participaciones preferentes.

Si desgraciadamente compraste participaciones preferentes y es tu intención reclamar tus derechos solicitando la devolución de la inversión y la cancelación de la compra efectuada, no dudes en contactar con nuestros abogados especializados en derecho bancarioEstudiaremos tu caso sin compromiso y de forma gratuita, te explicaremos las opciones legales y te entregaremos un Informe de Viabilidad.